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Dormir es bueno para la salud

¿Sabía que el sueño ocupa un tercio de nuestras vidas? Es esencial para nuestra salud física y mental. Sin embargo, los trastornos del sueño afectan a una parte importante de la población. Su frecuencia ha aumentado en las últimas décadas, y quizá aún más desde la pandemia de Covid-19. Dado que el sueño influye en la salud y en el riesgo de accidentes, es esencial comprender qué determina específicamente la calidad y la duración del sueño. Uno de los objetivos del estudio Specchio es vigilar la prevalencia de los trastornos del sueño en la población ginebrina.

Por ello, en junio de 2023 le invitamos a rellenar un cuestionario sobre el sueño, tanto si su calidad es buena como mala, y sea cual sea su estado de salud o estilo de vida actuales.

  • Una mejor descripción de los trastornos del sueño y del estado de alerta

¿Hasta qué punto son frecuentes los trastornos del sueño en la población general? ¿Cómo y por qué está cambiando? ¿Cuál es su impacto en términos individuales, pero también epidemiológicos, en todo el cantón de Ginebra? Gracias a sus respuestas al cuestionario, nuestros equipos podrán realizar una serie de análisis científicos basados en datos fiables y representativos de la población. Esto nos permitirá comprender mejor los factores de nuestra vida cotidiana que tienen un impacto decisivo en la calidad del sueño, como el ritmo de nuestra vida personal o profesional, la influencia de la alimentación, la actividad física o el uso de las nuevas tecnologías.

Estos análisis y resultados proporcionarán información útil en términos de salud pública e individual. Su experiencia personal del sueño, sumada a la de miles de personas como usted que participan en nuestros estudios, proporcionará información valiosa para mejorar los conocimientos y contribuir a las políticas públicas de prevención y promoción de la salud.

  • Una mejor comprensión de la relación entre sueño y salud

Dado que el sueño es una función vital, es lógico que cualquier alteración o trastorno tenga repercusiones potencialmente perjudiciales para nuestra salud física y mental. La falta de sueño aumenta el riesgo de hipertensión, enfermedades cardiovasculares y diabetes, e incluso incrementa el riesgo de obesidad.

Los estudios también han demostrado una asociación entre los trastornos del sueño y el deterioro cognitivo. Por tanto, necesitamos comprender mejor los mecanismos implicados. Esto nos permitirá determinar con mayor precisión cómo se vinculan los trastornos cognitivos con los trastornos del sueño, o si son estos últimos los que, en última instancia, favorecen el deterioro cognitivo. Del mismo modo, los datos epidemiológicos también sugieren un vínculo entre el sueño y la depresión. Sin embargo, ¿los trastornos del sueño hacen a las personas vulnerables al riesgo de depresión, o es la depresión la que influye en la calidad del sueño? Por último, las observaciones epidemiológicas también muestran un mayor riesgo de hipertensión arterial, hipercolesterolemia y eventos cardiovasculares (ictus, cardiopatía coronaria) en personas con una mala calidad del sueño.

El sueño aún está lejos de haber revelado todos sus secretos. Así que, con su ayuda, ¡la investigación científica continúa!